Cada texto nace de una intención: contar algo, mostrar cómo es alguien, conversar, explicar un tema o convencer. Según esa intención, el texto adopta una tipología con una estructura y unos rasgos lingüísticos propios. En 2.º de ESO repasas la narración, la descripción y el diálogo, y profundizas en la exposición y la argumentación.
Objetivos
- Identificar la tipología predominante de un texto a partir de su intención
- Reconocer la estructura de los textos expositivos y argumentativos
- Distinguir tesis, argumentos y conclusión en una argumentación
- Relacionar cada tipología con sus rasgos lingüísticos (tiempos verbales, conectores, adjetivación)
1. Cinco tipologías, cinco intenciones
| Tipología | Intención | Rasgos lingüísticos frecuentes | Ejemplos |
|---|---|---|---|
| Narración | Contar hechos reales o ficticios ocurridos en un tiempo y un lugar | Verbos de acción, pretérito perfecto simple e imperfecto, conectores temporales (luego, después, de pronto) | Cuento, novela, noticia, diario |
| Descripción | Mostrar cómo es una persona, un lugar, un objeto o un proceso | Adjetivos, comparaciones, verbos de estado (ser, estar, parecer), presente o imperfecto | Retrato, guía de viaje, anuncio |
| Diálogo | Reproducir una conversación entre personajes | Raya o nombre del hablante, estilo directo, verbos de lengua (dijo, preguntó) | Teatro, entrevista, chat |
| Exposición | Explicar un tema de forma clara y objetiva | Presente atemporal, tercera persona, tecnicismos, definiciones y ejemplos | Libro de texto, enciclopedia, artículo divulgativo |
| Argumentación | Defender una opinión para convencer al receptor | Primera persona, conectores (por tanto, sin embargo, además), valoraciones | Artículo de opinión, debate, reseña crítica |
2. Narración, descripción y diálogo: repaso
- Narración: estructura de planteamiento, nudo y desenlace; la cuenta un narrador en primera o tercera persona.
- Descripción: puede ser objetiva (precisa, sin opiniones, como en un texto científico) o subjetiva (con la visión personal del autor). El retrato de una persona combina prosopografía (rasgos físicos) y etopeya (rasgos de carácter).
- Diálogo: el estilo directo reproduce las palabras exactas (—Tengo frío —dijo Ana.); el estilo indirecto las cuenta (Ana dijo que tenía frío.).
Pasar del estilo directo al indirecto
—Mañana iré a la biblioteca —dijo Marcos.
- Se elimina la raya y se introduce el verbo de lengua con «que».
- La primera persona (iré) pasa a tercera (iría).
- «Mañana» se adapta al nuevo punto de vista: «al día siguiente».
Marcos dijo que al día siguiente iría a la biblioteca.
3. El texto expositivo
Texto expositivo: Texto que explica un tema con objetividad, orden y claridad. Puede ser divulgativo (para un público general) o especializado (para expertos, con muchos tecnicismos).
- Introducción: presenta el tema.
- Desarrollo: explica sus aspectos (causas, características, clasificaciones, ejemplos).
- Conclusión: resume las ideas principales.
Recursos típicos: definiciones («La fotosíntesis es…»), clasificaciones, ejemplos («por ejemplo»), reformulaciones («es decir», «o sea») y ordenadores del discurso («en primer lugar», «por último»).
4. El texto argumentativo
Texto argumentativo: Texto que defiende una opinión (la tesis) con razones (los argumentos) para convencer al receptor.
| Parte | Función | Ejemplo |
|---|---|---|
| Tesis | Idea u opinión que se defiende | Los institutos deberían tener más horas de educación física. |
| Argumentos | Razones que apoyan la tesis | El ejercicio mejora la salud y la concentración; muchos jóvenes son sedentarios. |
| Conclusión | Cierre que recoge o refuerza la tesis | Por tanto, ampliar esas horas sería una inversión en salud. |
- Argumento de datos: cifras y hechos comprobables.
- Argumento de autoridad: la opinión de un experto o institución reconocida.
- Argumento de ejemplificación: casos concretos.
- Argumento de experiencia personal y de la mayoría (lo que piensa mucha gente; es el más débil).
Recuerda
- La tipología de un texto depende de la intención del emisor: contar, describir, conversar, explicar o convencer.
- La exposición explica con objetividad: introducción, desarrollo y conclusión.
- La argumentación defiende una tesis con argumentos y suele cerrar con una conclusión.
- Los textos reales mezclan tipologías: se clasifica por la que predomina.
¡Ahora te toca a ti!
Comprueba que lo has entendido con los ejercicios y repasa con el resumen.
